Aburrimiento España

GP

(Nota: Esta entrada se escribió originalmente el 7 de febrero de 2013)

Con permiso de los coeditores pasados y presentes de este sitio, estoy usando este blog por aburrimiento. Algo es algo.

No puedo hacer otra cosa que aburrirme, pues vivo en España. Sí, ya sólo respeto, escucho, leo, más o menos, a los de siempre y a veces a algunos otros que omitía en mi ignorancia majadera. Ningún respeto, sin embargo, merecen los sobrevenidos, los arribistas de siempre, que de repente, se han vuelto muy críticos. Otros, me mueven, bien a la náusea, bien a a la carcajada. Que sigan en su perpetuo recorrido circular.

Pero no es de este aburrimiento de lo que quiero escribir en este momento.

Leo en Gente Peligrosa. El radicalismo olvidado de la Ilustración europea, esta cita de Helvecio, en su Del Espíritu:

“…Pocos tienen suficiente tiempo libre para informarse. El pobre, por ejemplo, no puede ni reflexionar ni examinar; recibe la verdad o el error sólo por prejuicio: ocupado en el trabajo cotidiano, no puede ascender a cierta esfera de ideas.” (Op.cit.  p. 183)

Pero hoy, la cosa se complica mucho más, ya que no hay ninguna esfera de ideas verdaderas que alcanzar. Es más, esa búsqueda de la Verdad, nos ha conducido históricamente -en nombre de principios- a imponer la violencia y la represión en todos las esferas de la vida. De modo que si viviésemos en una sociedad post-salarial, tendríamos que olvidarnos de la Verdad para alcanzar mayores niveles de democracia. En este punto, como Vattimo sugiere, sólo abandonando la Verdad, puede comenzar la democracia. ¿Pero cómo puede la gente común y corriente alcanzar esta “esfera de ideas” en la época de la tecnociencia, reina y señora de la Autoridad de la Verdad?  ¿Cómo vivir sin Verdad? ¿Cómo aprender a vivir en la época del naufragio? ¿Cómo aprender a vivir una vida oscilante, sin principios metafísicos, sin asideros fuertes, sin reacciones neuróticas que conduzcan a posturas identitarias, tribales, y que ante ese pavor, pidan la vuelta al orden y a la autoridad? Ciertamente, la cosa es difícil pues no tenemos ningún asidero fuerte que ofrecer, a menos que interpretemos esta ausencia y este naufragio como posibilidad de emancipación.

No es fácil enfrentarse a un poder que se adjudica la Verdad y la impone. Sólo contamos con la debilidad epocal del pensamiento actual. Pero al menos sabemos que ningún poder podrá ya autolegitimarse en nombre de la Verdad. Es así, que lo que tenemos a la vista, en el mundo actual, es la descomposición de ese poder basado en la violencia metafísica. En nuestra debilidad, sólo podemos optar por no participar en ninguna imposición de principios, y en el último extremo, donde nuestra vida se vea amenazada, defenderla, llegado el caso con nuestro cuerpo, pero nada más. Sólo podemos abanderar ideales a sabiendas de que son contingentes, de que no son mejores que otros que mañana, pasado, puedan acontecer. Vemos, sin embargo, que los diferentes poderes, las diferentes jerarquías, se sienten amenazadas, y reaccionan con la violencia habitual. Nosotros, sin embargo somos débiles, pero esta debilidad, es la fuerza que sabe que ya nada es sagrado y que las posibilidades están abiertas. Pero en esta situación epocal, ningún “ismo” puede ayudarnos, porque todos ellos, sin excepción, nos ofrecen su Verdad “alternativa”. Lo importante, lo que creo que no hay de perder jamás de vista, es la comunidad. Ningún nombre nos es útil aquí. En todo caso, por tener un referente, an-arquía, pero no en el sentido convencional del anarquismo tal como se ha manifestado políticamente, que no es más que otra imposición de una verdad, sino en el sentido etimológico, es decir, sin principios, la situación en la cual nos hacemos cargo de que todas las verdades son contingentes, y demasiado humanas.  La situación epocal donde ya no hay ningún principio que en nombre de una verdad, coarte nuestra libertad.

En estas condiciones cada “anarca”, al modo de las termitas, puede optar en la medida de sus fuerzas y condiciones, por contribuir para mostrar cómo cada verdad, esconde un interés, cómo cada principio, busca una legitimación para el dominio. Una termita, sumada a otros millones, terminan por derruir los más grandes edificios.

Larvatus prodeo.

5 pensamientos en “Aburrimiento España

  1. janusz

    Las necesidades fisiológicas y afectivas de los seres humanos son reales. Y las contradicciones del sistema capitalista que coartan dichas necesidades también son reales y concretas. Y si bien no es posible -ni tampoco conveniente- una sociedad perfecta, la inclinación natural de los seres humanos debería siempre conducir a la búsqueda de un estadio superior de existencia. Negar su completa imposibilidad es el peor y más aberrante síntoma de cobardía y pusilanimidad humana. Y no se trata de una cuestión de FE tal y como me reprochaste en tu anterior post. Porque ante cualquier obstáculo siempre se presentan dos opciones posibles: su superación o vencimiento. Y cuando se trata del destino humano, aceptar el vencimiento supone la pérdida de todo rastro de la propia dignidad. Y sin dignidad no somos ya seres humanos. Y esto no tiene nada que ver con el nihilismo existencial con el que juegan a confundir los filósofos postmodernos ni con Verdades metafísicas, creo yo.

    En cuanto a que ningún modelo social debe ser impuesto estoy absolutamente de acuerdo. Por eso hay que seguir luchando como sujetos activos capaces de transformar el curso de la historia buscando el debate y la confrontación, la disensión y el consenso, en una continua lucha dialéctica que dignifique el destino humano.

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  2. colaboratorio1 Autor de la entrada

    Gracias por tu interpretación. Lo que veo de fondo es que contemplas la historia progreso, de ahí, que sigas todavía en la dialéctica. Por otra parte, nuestra herencia metafísica, no nos permite superarla completamente, sino tan sólo torcerla, girarla, distorsionarla (Verwindung). Respecto al nihilismo, te recomiendo la lectura sobre la cuestión de Franco Volpi. Respecto al destino humano, precisamente, una vez derrumbada la Verdad y el sentido que garantizaba Dios, falta el para qué de la existencia individual humana. Los filósofos posmodernos, lejos de confundir, han operado una liberación de las estructuras metafísicas de dominación, por ejemplo: Lyotard, Derrida, Rorty, Vattimo… Respecto al “sujeto”, te recomiendo que leas a Nietzsche. Entiendo tu preocupación social, pero para poder transformar hay primero que pensar. Y en esta cuestión, como comprenderás muchísimos nos aventajan, por lo tanto, lo mejor que podemos hacer, es leer a los grandes, intentar comprenderlos y difundirlo lo mejor posible, con la mera esperanza -subraya “esperanza”- de que esos esfuerzos de gigantes, puedan madurar y fructificar de algún modo en un horizonte no necrofilo. En la línea de preocupación social que parece interesarte, te recomiendo la lectura de “Comunismo hermenéutico”, de Vattimo y Zabala. Yo no veo nada claro el paso que ellos dan, finalmente, en ese libro, de la hermenéutica a un neocomunismo, pero como puedes comprender, pienso que el que se equivoca soy yo. De la hermenéutica, yo doy el paso a la an-arquía en sentido que comento en la entrada de arriba, pero insisto, sólo es una perspectiva, y puesto que Vattimo y Zabala tienen muchísimos más elementos de juicio que yo, sigo dándole vueltas. Saludos.

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  3. poliket

    A la que aparece, ¡sin velar!, la lista de grandes y sus escritos, a una le cuesta más decir algo (por falta de estar instruida, seguro). De todas formas, y ya van dos comentarios con éste, parece que yo también me aburro.

    Y es que es leer sobre las necesidades del ser humano en el comentario de Janusz, con los tiempos que corren llenos de anuncios publicitarios, que una ya se pone a sospechar de los dueños de las mismas (paternidad que no desaparece con el “son reales”). La “inclinación natural” me empuja por la pendiente y hace el resto. Claro que el autor del texto (o al menos el que lo transcribe), en el mismo también dice que “en el último extremo”, cuando “nuestra vida se vea amenazada”, habrá que “defenderla”. ¿Por qué habría que hacerlo?

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  4. janusz

    En primer lugar, decirte que rechazo la visión determinista de la historia de Marx. Si bien la dialéctica hegeliana está comprendida en la concepción de la filosofía marxista, acuérdate que también esta noción es utilizada para las estructuras de comprensión en la hermenéutica. No obstante, en principio tampoco me convencen la concepción hermenéutica y asimisimo mucho de lo postulado por los filósofos postestructuralistas que recomiendas. Soy mas bien partidario del realismo científico de Mario Bunge, el cual te recomiendo por mi parte. Aunque reconozco que éste es un autor que yo todavía tengo pendiente de estudiar en profundidad.

    Sobre Nietzsche decirte que fue uno de los autores que leí a más temprana edad, y he de confesar que sus efectos fueron devastadores en mi vida personal. Pasé alrededor de cinco años odiando a toda la gente que me rodeaba hasta que logré por fin comprender la importancia crucial de la integración y fidelidad a unos principios morales. Al respecto te recomiendo la obra reciente de Nicolás González Varela “Nietzsche contra la democracia”.

    Por otro lado, en la situación actual me parece poco útil limitarse tan solo a estudiar la historia de los grandes pensadores como tú sugieres. Pues hoy día ya disponemos de suficientes elementos de juicio que deberían disponernos desde ya a la propaganda y a la práctica de la acción directa. Pero es que tampoco podemos esperar mucho aunque queramos. Cuando el cañón de una pistola nos aprieta la nuca, el acto más consecuente será en primer lugar el de apartarnos de la forma más rápida y hábil que podamos propinando un puñetazo a la persona que oprime el gatillo. Y esta es la triste situación actual. La correlación de fuerzas nos es tan desfavorable, que no podemos permitirnos el lujo de continuar perdiendo el tiempo divagando sobre oscuras contemplaciones metafísicas. Debemos conciliar la disciplina filosófica con la científica, está claro, pero ello requiere en primera instancia una sociedad más libre fuera de un sistema económico basado en la producción y el consumo. A propósito del neocomunismo postulado por Vattimo y Zabala lo tomo en consideración. Este es me parece el camino prioritario, es decir, la búsqueda y puesta en marcha de modelos sociales fuera de los esquemas del capitalismo estatal y/o privado. Creo que es hacia ahí donde deberían concentrarse todos nuestros esfuerzos intelectuales en primer lugar. Y nunca debería parecernos utópico, sino por el contrario de lo más sensato, buscar un modelo social que tenga en cuenta la totalidad de las necesidades tanto físicas y emocionales de la que dependen todos los seres humanos, y todo ello sin perder por supuesto el horizonte de la preservación del planeta, nuestro hogar sagrado. En este sentido te recomiendo los estudios realizados por Pedro Prieto, Richard C. Duncan y Richard Heinberg en relación a la cuestión del cénit del petróleo y sus consecuencias inmediatas. Y por otro lado te recomiendo también que eches un vistazo al sistema de economía participativa desarrollado por el economista Michael Albert. Saludos.
    http://es.wikipedia.org/wiki/Parecon

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  5. colaboratorio1 Autor de la entrada

    He tomado nota de tus referencias, algunas de las cuales he tenido la oportunidad de leer. Sin embargo, no comparto tus reparos sobre la hermenéutica. Por otra parte Nietzsche y Heidegger pueden ser leídos como liberadores, y por lo tanto, el nihilismo, es decir, la hermenéutica, como emancipación como discurso de los débiles en el sentido del Ser de Heidegger o de los perdedores de la historia de Benjamin, etc.. Esto es lo que hace Vattimo, debilitar las estructuras metafísicas, secularizar…. Observa que también la destrucción de la metafísica es el fin de la revolución tal como ha sido entendida hasta ahora. En cuanto al realismo científico, es la postura abanderada por Searle, es decir, precisamente lo contrario que propone Vattimo. El realismo, sirve al poder, al establecer cómo debemos ser y cómo debemos comportarnos: en último término, considera a los seres humanos como objetos que pueden ser lo más exhaustivamente descritos en base a verdades fuertemente establecidas. Por supuesto, estas verdades sirven para el dominio, no para la emancipación. Para la hermenéutica nada es sagrado, y por lo tanto todo es conversable, negociable, demasiado humano. Saludos.

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